18 enero 2009

Otra visión del mundo.

Luis Villoro/ II y último

Trataré de resumir en tres puntos generales el contraste entre el pensamiento de los pueblos indígenas de América frente al pensamiento occidental; contraste entre dos cosmovisiones diferentes. Tendría los tres puntos siguientes:

Primero: frente al individualismo del pensamiento occidental moderno, el de los pueblos indígenas se acercaba a la vivencia de su pertenencia a la totalidad. Lo cual conduce a la noción de la armonía entre el hombre y el mundo, al respeto y equilibrio entre las fuerzas naturales y a la posibilidad de escuchar al todo de la naturaleza. Porque, como dice Carlos Lenkersdorf, “todo vive, todo tiene corazón” (Carlos Lenkersdorf vivió más de 20 años entre los tojolabales en Chiapas, escribió varios libros sobre ellos y, ante todo, compartió su visión del mundo y de la vida). Pues bien, como dice él, “los pueblos indígenas nos enseñan a escuchar a la madre tierra, a la totalidad. El Occidente moderno se olvidó o nunca supo escuchar a las plantas, a los animales, a las aguas, al suelo y a tantos hermanos y hermanas más. Porque la vida está presente en todo, también en la fauna, en la flora, en los astros. Porque todo vive, todo tiene corazón”. (Lenkersdorf, C., en Filosofar en clave tojolabal y Los hombres verdaderos, Siglo XXI, México 1999.)

continuar leyendo

Comments: Publicar un comentario

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?